¿Y ahora quién podrá defendernos?


Matías Colagioia

Son cada vez más las personas que sin ser especialistas ni estar dedicadas al tema, van planteándose el interrogante sobre el trabajo humano en el futuro ¿seguirá existiendo el trabajo asalariado? Si sigue existiendo ¿lo será en las proporciones que estructuraban las sociedades desde hace algunos siglos cuando explotó la Revolución Industrial? Porque somos cada vez mas los que nos hacemos estos interrogantes no obedece a lo mas o menos perspicaces que podamos ser los interesados. Las elites dominantes y toda su parafernalia comunicacional nos van dando respuestas prefabricadas, pre-dirigidas por ellos. No es que los interesados en esto seamos muy inteligentes por el solo hecho de mostrar interés, seremos inteligentes si escapamos a las respuestas y los planes político sociales que sobre ello se estructura. Lo invito al lector a que ingrese a alguna librería comercial y seguro va a encontrar unos cuantos libros tratando el tema y quizás alguno sea best seller. Nos preparan para un mundo donde los trabajos que conocimos ya no existirán, pero deberemos reinventarnos para lo sociedad que se viene, a la que siempre describen con optimismo profundo más allá de esbozar alguna preocupación por las consecuencias sociales que podría traer esta etapa. Ahora bien ¿a qué sociedad vamos en verdad? No quiero aburrir con esto porque no traerá ninguna novedad, estamos en pleno auge de la revolución de las TICC,s todo lo humanamente calculable y previsible al día de la fecha indica que, salvo un verdadero cisne negro que cambie el curso de la dirección política que se da a los acontecimientos, será la primera gran revolución que necesite cada vez menos manos de obra para producir mas. Todas las anteriores revoluciones económicas (que siempre trajeron aparejados grandísimos cambios en todas las áreas de la vida humana) necesitaron mas brazos para acrecentar el capital, al margen claro esta de que se hayan destrozado formas anteriores y en las vidas particulares de los individuos eso fuera un verdadero drama. Esta vez no será así, aparecerán nuevos trabajos que son impensables hoy, pero la inteligencia artificial hará que el saldo sea siempre negativo en cuanto a la necesidad de puestos de trabajo. Lo que de manera extremadamente sucinta hemos relatado hasta ahora dará dos fenómenos. El primero una masa de excluidos como nunca vio la humanidad, a la que en el menor de los casos se intentará contener para que sobrevivan y no sean inmanejables (por eso en el mundo se empieza a barajar el “salario básico universal”) y por otro lado los que no se caigan del sistema pasaran a ser “emprendedores”, se quiebra la organización laboral que en el mundo dio tantas conquistas a la clase obrera.

Llegados hasta aquí hay dos aclaraciones que hacer. La primera uno toma el curso de la historia por venir como un hecho inexorable no porque sea un fatalista que piensa que la historia no se puede cambiar, sino porque vislumbra que la conducción de la política mundial esta en manos de sectores que tienen una conducción férrea, muy exitosa por ahora y sin amenazas consistentes. Todavía el sistema no se siente compelido a hacer ninguna concesión, ni a discutir nada. Recordemos que la política es la conducción de las sociedades y por eso quizás (denlo por hecho) la política poco tiene que ver con esos señores que con sus corbatas y sus discursos televisados prometen el oro y el moro, pero no se animan o no pueden hacer política. Esos señores no conducen el curso de los acontecimientos ni remotamente, no hacen política, son la parte de la partidocracia que el sistema invento para que no se pueda intentar hacer política de verdad, osea conducir.

Teniendo todo esto en cuenta y en segundo lugar, decíamos que el segundo gran impacto de esta revolución será quebrar la organización que dio conquistas a la clase obrera en el mundo. Alguno hastiado de tanta crisis y explotación me podra decir “¿Qué conquista tenemos hoy por hoy? Tenemos que trabajar como burros y no tenemos casa, no tenemos seguridad, no tenemos salud, no tenemos educación todo lo tenemos que conseguir por nuestra cuenta y encima los políticos nos hacen mas difíciles las cosas” Tiene toda la razón del mundo, yo solo le digo que si esto no le gusta… es solo el comienzo, todo esto se va agudizar cada vez más. Si algo les permitió a nuestros padres y abuelos poder con muchísimo esfuerzo y después de romperse el lomo, tener una casita, tener una obra social, poder irse una semanita de vacaciones, saber que la escuela pública educaría a sus hijos y que tenía obra social o por lo menos un sistema de salud público digno, fue que se respetaba a la clase obrera.

Asi y todo el poder politico-mediatico termine de consolidar el mundo de los “emprendedores” hay algo que no podemos olvidar, Ud, Sr/a emprendedor es un trabajador y esa es su fortaleza. Sr/a emprendedor, cuentapropista, independiente, como mejor quiera denominarse Ud trabaja todo el día y al final del día cada vez le cuesta más todo. Algunos le dicen que son los políticos por no bajar la inflación ¿y sabe que? Tienen mucha razón, la inflación a Ud lo asfixia, pero no le dicen toda la verdad, en un mundo que espera solucionar que cada vez más gente queda afuera de todo con apenas alguna renta básica universal ¿ud piensa que no le van exigir su vida, su sangre a costa de que no caiga? De hecho ya lo hacen. Ud paga tasas usurarias al sistema financiero por cada transacción que realiza en su emprendimiento, negocio o como lo quiera llamar, se quedan con su dinero, el dinero que Ud genuinamente produjo con el sudor de su frente y le informan como se lo van a devolver ¿Y si no le gusta? a ellos que les importa si todo el mundo debe recurrir a financiarse porque cobra cada vez menos. Por otra parte unos inútiles y asustados que Ud voto para que lo represente o los otros tan inútiles y asustados pero que votó su vecino y se hacen llamar oposición, alternándose en el poder, dicen que hay que ajustarse. Recaudan miles de millones del sudor de su frente para pagar deudas que Ud nunca vio para que se usaron, deudas también con el sistema financiero, pero ahora internacional. Y Ud vive cada vez peor, y cada vez le alcanza menos. Ud piensa que es “este pais de mierda” pero ve en las noticias que Europa hay unos tipos que se denemonan chalecos amarillos que mas o menos dicen lo mismo que Ud y hay Ud comprnede que algo esta pasando a nivel global, que no es otra cosa que los primeros ecos del proceso que muy brevemente desarrollamos al comienzo. Hagámonos escuchar no se pueden quedar con el sudor de nuestra fente y dejarnos en la angustia en la que estamos. Empecemos por organizarnos y torcer el brazo para reducir comisiones sobre los costos de lo que nos cobran por nuestro dinero… es solo una propuesta, una idea. Pero tenemos que organizarnos contra el sistema financiero y contra los payasos que trabajan de políticos para que gane.

Matias Colagioia