Macron y el Estado de emergencia ampliado


Sheikh Dieng

Toda Francia está ahora en manos de un hombre hasta el 1 de junio de 2021. De hecho, hace tres semanas, el sitio Lecourrier-du-soir.com anticipó la extensión del Estado de emergencia en Francia, dando así a Macron plenos poderes para gobernar según su propio parecer.

Esta decisión fue validada el 9 de febrero en la Asamblea Nacional por 278 votos a favor, 193 en contra y 13 abstenciones. Emmanuel Macron ha vuelto a arrebatarle un precioso sésamo que le permitirá ser el único timonel de un barco en medio de una tormenta.

De hecho, bajo este régimen excepcional que es el estado de emergencia, Emmanuel Macron puede en cualquier momento instituir el toque de queda (que ya está vigente) en todo el territorio nacional. También puede, si lo considera necesario, restringir parcial o totalmente las libertades fundamentales, a saber, la libertad de manifestarse, de reunirse o de moverse.

Con un PBI en retroceso récord, de alrededor del 10% en 2020, y de una estimación de un 15% en el segundo trimestre del 2021 el presidente Frances se asegura un control férreo del timón del Estado en el ultimo tramo de su gobierno. Si a esto le sumamos una desocupación por arriba del 12 %, las «empresas fragilizadas» y muy endeudadas, la depresión de la población y las altas tasas de suicidios y la constante amenaza del retorno del conflicto con los chalecos amarillos, no es nada despreciable los super poderes que el legislativo le otorga.

Recordemos que el 30 de enero 35 personas fueron detenidas durante una jornada de protestas contra la denominada ley de seguridad global. La mayoría de arrestos se llevaron a cabo en París, aunque también en otras ciudades donde se realizaron movilizaciones.

Es así que este enfoque antidemocrático se fue agravando y se ha normalizado en Francia, debido a la pandemia del Coronavirus que «obliga» a prolongar el Estado de emergencia sanitaria. Plenos poderes para Macron y el Consejo de Defensa, los últimos vestigios de la democracia parlamentaria barridos con el pretexto del Covid-19. Este sistema autoritario ahoga al pueblo.

Muchos parlamentarios expresaron su indignación. Este es particularmente el caso de la diputada Emilie Cariou. “Voté en contra de la extensión del estado de emergencia sanitaria. La gestión de la crisis ya no se puede hacer en un estado de excepción, que se prolonga constantemente. La falta de debate y control por parte del Parlamento genera desconfianza”.

El destino de toda una nación está ahora en manos de un hombre durante al menos tres meses. ¿Estamos asistiendo a la última ampliación de este régimen excepcional? No hay nada que confirme esto. Dada la gravedad de la crisis, es una apuesta segura que se extenderá nuevamente y que, una vez más, será Macron solo quien decida en lugar de la gente.