EEUU; el Establishment fracturado


Walter Formento


Mas allá del acuerdo táctico, momentáneo, de coyuntura, transitorio, para enfrentar a otro actor de poder: Rusia-China-India, el desenlace que tuvo la reunión del 6 de enero en el capitolio, es la manifestación de un proceso de guerra civil que venía desplegándose desde septiembre u octubre del 2019, se fue agudizando en el transcurso del 2020, bajo formas larvadas y subterráneas, de distintas formas de choques en el palacio, entre las diferentes facciones de la oligarquía financiera o el establishment norteamericano que se muestra fracturado en tres actores: uno globalista con sus intereses transnacionales globales muy centrado en la city financiera, el otro el continentalismo, siempre fuerte en Texas y en el comando sur, y por último lo que expresa Trump, ese nacionalismo oligárquico local de mercado interno norteamericano.
Esta triple fractura se fue desarrollando y lo que se observa es el pasaje de ese enfrentamiento civil subterráneo y larvado, a las primeras formas abiertas de guerra civil, donde en la calle empieza a coincidir una fracción del pueblo particularmente encolumnada detrás de Trump.
El proyecto globalista que encarnaba Hillary Clinton está representado por Biden, Kamala Harris y
Nancy Pelosi.
Trump expresa el sistema de la oligarquía local que hasta hoy se mantuvo aliada a los sectores continentalistas históricamente vinculados al petróleo de Dallas y Texas, representados por el vicepresidente de Trump y Mike Pompeo, el secretario de Estado.
El hasta ahora presidente tiene también fuertes relaciones con México, porque como impulsó una política de relocalización de las grandes transnacionales que están en China, para que vuelvan a Estados Unidos, pero solologró conseguir un acuerdo para que vuelvan a México, donde el valor de la mano de obra no es igual al de China, pero es lo más parecido en un sector muy cercano.
El sector continentalista históricamente fue muy fuerte en América Latina, de hecho, fue parte del
grupo golpista, lo fue en Bolivia contra Evo, en Brasil contra Lula y Dilma, y en Venezuela contra Chávez.
En un análisis de geoestrategia, es el mejor escenario para los pueblos del mundo y en especial para Sudamérica.
Netflix se vino ocupando a través de la serie Minions y House of Cards, de ir mostrando la interna financiera de Estados Unidos, particularmente en House of Cards en los últimos capítulos se refleja cuando la Secretaría de Defensa, deja de apoyarse en las fuerzas armadas norteamericanas con un ministro de defensa vinculado a las fuerzas armadas y pasa a estar vinculado directamente a los contratistas militares del Estado, que quiere decir que se opone a las grandes estructuras paramilitares globalistas. Es el modo que tienen de mostrar la interna del poder financiero que no la muestran con todas las letras, Netflix trata de mostrar bien a los globalistas, y a las líneas continentalistas que son muy fuertes en el viejo complejo energético petrolero industrial militar, asociado a Rockefeller, en Texas y particularmente Dallas, como esa vieja oligarquía decadente que se dedica a la explotación del petróleo fósil y que no le preocupa para nada el tema de la ecología, que sería el gas de enquisto, que en un trabajo reciente, se demuestra que es tan contaminante la explotación de petróleo en fósil como la explotación de petróleo en enquisto, por el uso de químicos en unos y en otros.
El globalismo normalmente se muestra relacionado no al neoliberalismo financiero, sino generalmente a esas facetas neo progresistas, muy vinculadas a Hollywood, el complejo estratégico de inteligencia artificial en California, es el gran centro ideológico cultural del globalismo, que es el que formula todas las pautas culturales para ese neo progresismo globalista, que, para nada tiene que ver, por ejemplo, con el nacionalismo popular sudamericano, incluso no tiene nada que ver con la vieja social democracia europea que aún sobrevive en Alemania, en algunos lugares de Francia.
Pero en la historia de Estados Unidos la parte de guerra de independencia y guerra de secesión, en
realidad fueron distintas formas de guerras de poderes entre potencias norteamericanas y británicas. Y luego al interior de Estados Unidos, de los actores vinculados a Gran Bretaña y aquellos vinculados al norte norteamericano que tomaron formas siempre bélicas. Por eso la tradición norteamericana justifica el hecho de que los ciudadanos norteamericanos tengan derecho a la portación de armas que es lo que se manifiesta hoy con toda normalidad en la calle. Las personas movilizadas, pero armadas, además.
El tema es que cada vez que Estados Unidos entra en una crisis estructural, porque dos grandes
sectores, en este caso tres sectores oligárquicos se enfrentan de manera compleja emerge el momento donde chocan, y ese choque siempre tiene presencia de formas armadas, y hay muertos. Y estos no son los muertos cotidianos que se ven en las distintas ciudades y calles, sino que empiezan a ser los muertos por el choque político directo y expreso.
Todo esto estuvo en una situación subterránea y larvada en los últimos 2 años. Y emergió este 6 de
enero a la superficie y hay que ver qué nuevas formas va a tomar, porque esto es el principio del momento donde la guerra civil se muestra mucho más directa y abierta.
En el caso de Trump, en distintas ocasiones del 2017 y 2018 donde la interna financiera oligárquica
norteamericana se expresó en distintos tipos de golpes financieros e institucionales siempre se vio el auxilio financiero tanto de China como de Rusia, para fortalecer la posición de Trump. Es decir, con todos los golpes financieros que se le hicieron, siempre China puso a disposición el oro para respaldar el dólar ante los intentos globalistas. Eso es claro. Luego, al interior de Estados Unidos los sectores globalistas, sin el control de Estados Unidos se quedan sin la posibilidad de controlar la OTAN, y además con Silicon Valley fracturado, porque si se profundiza este proceso, las cinco grandes del Silicon Valley, ya están fracturadas, Facebook, Twitter, CNN y Fox, jugaron del lado de Biden y Google y Amazon jugaron más cercanos a Texas, a Pence.
Es visible que los grandes guerreristas que a través de distintos dispositivos militares y paramilitares
actuaron de manera golpista, usando instrumentos militares o paramilitares o financieros en todo el
mundo, es decir, Medio Oriente, África, el Indo-pacífico y toda la parte de Asia, los sectores globalistas con la OTAN fueron claros que esas son sus conductas y su discurso ha calado muy hondo y ha formado una visión cultural en las clases medias, en todos los países y en todas las grandes urbes que le impide entender la interna norteamericana, y no como juicio de valor. Es decir, cuando nosotros compramos el discurso neo progresista/globalista estamos comprando el discurso de Hollywood, y eso aprendido mucho a través de las redes en todos los sectores medios, y particularmente en los jóvenes que se comunican por las redes sociales.
Y en el caso de Trump, lo concreto es que su lucha, su guerra hoy es por la recuperación del control
del mercado interno norteamericano. Por lo tanto, sus oponentes están dentro de Estados Unidos, y sus oponentes son el globalismo financiero dominante en el partido demócrata, y el ala derecha del partido republicano que en realidad está encabezado por McConney quien de ninguna manera quería que siguiese en la presidencia.

En los hechos Sanders ha encontrado punto de coincidencia con Trump en que la política principal a
implementar era entregarle 2000 dólares a cada norteamericano en pobreza. Y Sanders se enfrentó con Biden, con Kamala Harris y con el ala derecho del partido republicano. En ese plano Trump y Sanders coincidieron. Sanders apoyado en las cuatro senadoras del partido demócrata que son el ala social demócrata que expresa la vieja línea norteamericana que expresaba Roosevelt, y luego Kennedy.
Lo que nosotros tenemos que observar a partir de hoy, seguramente a partir de mañana habrá más
información, es cómo se despliega el momento de la Perestroika norteamericana, o el momento de la crisis sistémica y la guerra civil en Estados Unidos.
Y particularmente hay que observar por un lado qué características toman las movilizaciones
callejeras, qué características toman las negociaciones. Pero particularmente las movilizaciones de los distintos factores del poder no electoral. Es decir, los grandes factores de poder donde podemos presenciar tal vez manifestaciones de fracturas dentro de las fuerzas armadas norteamericanas. Porque el general Flynn que recibió una amnistía de Trump se opone a todos los sectores globalistas, a todos los almirantes y generales globalistas que forman parte de las fuerzas armadas, por lo tanto, si esto se profundiza y no sucede nada extraño, lo que tendríamos que poder observar es el desarrollo de la interna no solamente al interior del poder financiero, sino al interior de las fuerzas armadas, y de las fuerzas de seguridad.
Hay que ver si Trump puede movilizar la guardia nacional y de qué modo va a usar esos elementos
para imponer su denuncia de fraude, y que vuelva a haber elecciones en el corto plazo. Y no haya recambio presidencial o tal vez si, logren un acuerdo transitorio que los unifique ante las potencias extranjeras, pero aun así el conflicto interno esta lanzado.
Todo esto son conflictos de mucha importancia para toda Sudamérica, para todo África, para todo el tercer mundo. Porque cuando las grandes potencias imperiales se encuentran en estas crisis sistémicas, en estas crisis estructurales, obligatoriamente tienen que aflojar sus modos de opresión de los pueblos y las naciones.