EEUU, economía, sociedad y la implosión del imperio


A los políticos estadounidenses les gusta usar los términos «igualdad» y «justicia» para demostrar la superioridad del sistema estadounidense. Sin embargo, los hechos muestran que en los Estados Unidos solo prestan atención a proteger los intereses y mejorar la condición de los ricos, y la de los pobres en nada. Por ejemplo, según un informe de la Reserva Federal de EE. UU, en 2020, la riqueza combinada del uno por ciento de los estadounidenses más ricos representó el 30.5% de todos los activos domésticos en los Estados Unidos, mientras que la riqueza del 50% más pobre de la población del país era sólo el 1,9%. Alrededor de 40 millones de mendigos deambulan por sus calles y otras 500 mil personas se están por quedar sin hogar. Más de un millón de personas están desnutridas y cerca de 400 mil pequeñas empresas quebraron durante los últimos meses.

Curiosamente, el problema de los estadounidenses empobrecidos en un principio escapó de alguna manera extraña a la atención de los medios occidentales y del público, principalmente estadounidense, llevado por las vicisitudes de las elecciones presidenciales. Pero ahora incluso una publicación alemana tan pro-estadounidense hasta los huesos Der Spiegel («El espejo») escribe que los signos de empobrecimiento son visibles en todo Estados Unidos. Muchos corren el riesgo de perder sus casas porque no tienen nada para pagar el alquiler. Y uno de cada seis estadounidenses ya ha enfrentado el problema del hambre. Por primera vez desde la Gran Depresión, aparecieron «líneas de pan» en las calles de las ciudades.

Estados Unidos está preso de una crisis de hambre sin precedentes, más de 50 millones de estadounidenses no tienen nada para comprar ni siquiera comida para ellos mismos.

En Nueva York, alrededor de 1,5 millones de personas ahora mueren de hambre, incluidos casi 500 mil niños. Desde marzo, las cocinas de campo privadas y urbanas han proporcionado alimentos a 13,3 millones de personas, aproximadamente un tercio más que antes de la pandemia. Una «cocina de campaña» de una iglesia de Brooklyn llamada St. John’s Bread & Life ha repartido más de 680 toneladas de alimentos en los seis meses transcurridos desde marzo, la misma cantidad que en todo el año pasado ” .

Al mismo tiempo, más de 11 millones de estadounidenses están actualmente desempleados. La tasa de pobreza ha aumentado del 15% al ​​17% desde febrero, y entre negros y latinos esta cifra supera el 25% ”, señala Der Spiegel.

Sí a este panorama económico le sumamos los conflictos sociales emanados por las disputas políticas, parecería que el Imperio va camino a implosionar desde adentro.  En algunos lugares como Texas,  se generaron movimientos  independentista que proponen referéndum populares para crear Estados independientes,  como resultado de las disputas entre los que proponen desfinanciar la industria de hidrocarburos en detrimento de las «finanzas verdes», relacionadas a las energías renovables.  Como si fuera poco este Estado sufre un corte de luz que afecta a tres millones de personas y parece no tener solución a corto plazo. Y el otro dato es que la venta de armas a particulares fue récord en el mes de enero, después de un año en que se registró la mayor cantidad de ventas de armas de la historia en Estados Unidos.

Como bien indican algunos expertos en geopolítica internacional todo indica que el país del norte se dirige inexorablemente a una guerra civil.

Roma implosionó cuando el Imperio detuvo su expansión y las disputada entre príncipes, reyes y grupos potencialmente hostiles dentro del Imperio emergieron a la superficie, «Roma estaba podrida por dentro y solo bastaba alejarse lo mas posible para que su caída no arrastrase a todo el resto del mundo».